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¿Qué hacer con los bombillos ahorradores?

miércoles, 23 de julio de 2014

¿Qué hacer con los bombillos ahorradores?

¿Qué hacer con los bombillos ahorradores?

Uno de los primeros consejos que recibimos, al momento de hablar del ahorro de energía, es la importancia de cambiar los bombillos tradicionales por bombillos ahorradores. Este tipo de bombillos consumen 4 veces menos energía y pueden durar hasta diez veces más que un foco común. Nos describen como la energía eléctrica necesaria para hacer funcionar un bombillo incandescente emite, en promedio, cinco veces más CO2 que la empleada para un bombillo ahorrador. También nos describen que los 23 vatios de una lámpara de bajo consumo equivalen a 100 vatios de una lámpara incandescente, lo que se traduce en un ahorro de 80 vatios en la factura eléctrica con el simple hecho de cambiar de fuente de luz.

Sin embargo, el aspecto que siempre se olvida mencionar es que estos bombillos ahorradores contienen mercurio (Hg). Cuando se aplica voltaje, los electrodos ubicados a los extremos del tubo de vidrio -que forman estos bombillos- energizan el vapor de mercurio en su interior, esto hace que se emita energía ultravioleta (UV). El fósforo que recubre los tubos de vidrio absorbe la energía UV y emite luz visible. Este funcionamiento hace del mercurio un elemento esencial en todas las lámparas fluorescentes, y a su vez las convierte en desechos peligrosos.

El mercurio es un metal tóxico, que en ciertas formas puede acumularse en los tejidos de los organismos y causar problemas de salud. De hecho, la Organización Mundial para la Salud advierte sobre los efectos perjudiciales de este tipo de bombillos al romperse, pudiendo afectar los sistemas nervioso, digestivo, respiratorio e inmunitario. En cuanto a sus efectos sobre el ambiente, la cantidad de mercurio presente en estos bombillos -que por lo general oscilan entre 4 y 8 mg de mercurio- es capaz de contaminar el aire además del suelo y los cuerpos de agua (tanto superficial como subterránea), como consecuencia de la infiltración de los lixiviados debido al tratamiento inadecuado para su disposición final.  Especialistas afirman que la cantidad de 5 mg de mercurio presente en esta clase de bombillos es suficiente para contaminar el equivalente a 25.000 vasos de agua.

A nivel mundial se ha venido reconociendo que el reemplazo de bombillos incandescentes por bombillos fluorescentes no es una solución de tipo permanente, sino una medida de corto o mediano plazo. Es el desarrollo y difusión amplia del uso de bombillos que proporcionen una buena iluminación y que sean energéticamente eficientes, libres de mercurio, duraderas, baratas y no tóxicas, la solución real a largo plazo en la que aun se trabaja.

Las preocupantes consecuencias en la mala disposición de estos bombillos ha impulsado que algunos países desarrollen sistemas relativamente buenos para garantizar su recolección al término de su vida útil. No obstante, en países como Venezuela no se cuenta con tales sistemas, a pesar de que desde el año 2006 la sustitución de bombillos incandescentes por los “ahorradores” se ha establecido como una política energética nacional.

Con el propósito de contribuir en el desarrollo de una sociedad más responsable a continuación podrán revisar algunas de las cosas que debemos hacer para garantizar una adecuada disposición final de los bombillos ahorradores:

 

¿El bombillo se ha quemado o se venció? Llegó la hora de retirarlo: ¿Qué hacer?

Luego de retirar los bombillos con cuidado, girando desde la base para evitar que se rompa, podemos considerar algunas de las siguientes opciones disponibles actualmente en Venezuela para la disposición de los bombillos:

  1. Pregunta en tu municipio por el programa de acopio, si no hay exige que se traten estos bombillos como residuos peligrosos.

 

¿El bombillo se ha ROTO?: ¿Qué hacer?

De acuerdo con la Organización Mundial para la Salud, si un bombillo ahorrador se rompe debemos seguir los siguientes pasos:

  1. Salir del lugar donde ocurrió el accidente por espacio de 20 minutos, para evitar la inhalación de los gases de mercurio.
  2. No barrer, ni aspirar el área.
  3. Utiliza guantes de goma y cubrirse la boca.
  4. Recoge los fragmentos grandes y colocarlos en la caja.
  5. Recoger los fragmentos pequeños y astillas con un papel o pedazo de cartón y colocarlos en la caja.
  6. Limpiar la zona utilizando un paño húmedo.
  7. Colocar el paño dentro de la caja
  8. Sellar la caja utilizando cinta adhesiva.
  9. Rotular el contenido de la caja: “MERCURIO”
  10. Llevar la caja a un área donde se traten los desperdicios potencialmente peligrosos. ¿Vertedero municipal?

 

Debido a los peligros que implica el uso de bombillos ahorradores, particularmente si no son tratados de manera adecuada, aprovechemos las alternativas que se nos ofrecen para contribuir a la disminución de la contaminación por mercurio en Venezuela, y reciclemos estos bombillos.

 

 

Fuente:
  • UCV-Noticias
  • Vitalis
  • Azul ambientalistas
  • Ecoclick
  • Vitaambiente
  • Greenpeace.org
  • Corpoelec
 
Redactado por: 
LoqueseaAmbiental.com
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Comentarios
28/04/2015 09:37 a. m.
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